María Teresa Zúñiga | Jorge Luis Miranda

"Expresión del Teatro desde el interior" Una mirada desde el interior sobre el teatro, eventos culturales, elementos y componentes de la pedagogía teatral en los procesos creativos.

Columnista de Teatro Club

Una vida en el teatro

“La educación empieza por casa”, un dicho tan antiguo y tan bien dicho que expresa una gran verdad. Pues, ¿qué sucede cuando alguien nace y crece en un hogar donde el teatro llena los rincones de la casa, plasma las actividades cotidianas entre los ensayos y horarios familiares, donde los guiones se confunden con las listas del mercado, los presupuestos familiares y las tareas escolares? El teatro no sólo es una de las actividades artísticas más complejas, en la que intervienen actores, directores, escenógrafos, maquillistas, sino que para muchos se ha convertido en parte de su vida y con ella se es testigo de lo que sucede en el medio social, porque además se convierte en la voz de aquellos que no pueden decir lo que piensan en una sociedad represiva.

(1) Personaje Tres de la obra Atrapados. Fotografia Marco Miranda

Personaje Tres de la obra “Atrapados”. Fotografía: Marco Miranda.

En Huancayo, a mediados de los ochenta, fuimos testigos de uno de los momentos más terribles de nuestra historia: el terrorismo. Esa época, cuando uno escuchaba las explosiones a lo lejos y contaba los segundos en que el “apagón” llenaba de oscuridad las casas y calles, aquella época en la que era común hacer las tareas bajo la luz de una vela, se podía jugar mejor a las escondidas, y cuando llegaban amigos preguntando por familiares desaparecidos. Fue entonces que el teatro se convirtió en el vocero de los que desaparecieron, de los que fueron reprimidos, de los que no podían alzar su voz de protesta y se aunó a un movimiento que hablaba por el pueblo. “Corazón de fuego”, del grupo Expresión y “Mamacha de las Mercedes” de Barricada atestiguaron todo lo que Sendero, el MRTA y las fuerzas armadas hicieron en los pueblos, sembrando terror y dolor. La identificación social con el montaje (“Corazón de fuego”) fue inmediata y las invitaciones a provincias, regiones y países no dejaron de llegar, algunos viajes de presentaciones se confundían con un viaje familiar, no solo conocimos nuevos lugares, sino que éramos partícipes de ponencias, críticas teatrales, espectáculos con diferentes propuestas escénicas; espacios que tal vez no son parte de las actividades de un niño que apenas empezaba la primaria.

(2) Tinieblas del emperados. Fotografia Marco Miranda

“Tinieblas del emperador”. Fotografía: Marco Miranda.

El Festival de Teatro Paco Yunque y el FESTTA, se convirtieron en un espacio de libertad, en el que uno podía escapar del aula y expresarse de la forma que uno quería, una oportunidad para conocer amigos de otros colegios, de otras ciudades, que expresaban sus vivencias en escena y en la que también eran libres. Hasta mediados de los noventa, en la Incontrastable, era impresionante la cantidad de colegios que participaban, los festivales duraban hasta cinco días, y aquella fiesta teatral hacía que uno olvide la vida cotidiana. Expresión en casa y los Festivales en la escuela, ¿tal vez pudieron influir en un estilo de vida?

En el Encuentro Mundial de Teatro en Ayacucho 98, conocimos a Eugenio Barba una persona sencilla y al mismo tiempo influyente, con una presencia angelical que mostraba su genio y talento a través de las puestas del Odin Teatro y que, al ver “Zoelia y Gronelio”, confirmamos el nuevo momento del grupo cambiando la mirada familiar ante una sociedad que se recuperaba de sus heridas y buscaba la reconciliación.

(3) Una hora bajo el puente. Fotografia Juan Carlos Suarez

“Una hora bajo el puente”. Fotografía: Juan Carlos Suárez.

A puertas del nuevo milenio, en medio de una dictadura que pocos percibieron, en la que hablar del gobierno era peligroso, nacen “Mades y Medus”, donde padre e hijo muestran en escena la necesidad de contar con un público que poco a poco perdía la costumbre de ir al teatro. Huancayo se convertía en casi un desierto teatral. Paco Yunque y FESTTA ya no tenían los participantes de costumbre, surgiendo algunos oasis como colegios que optaron por festivales internos, daban al estudiante ese espacio que se perdía poco a poco. Aun así, “Atrapados” sale a la luz y como sus antecesoras estuvo en festivales y encuentros teatrales, ¡Pero qué difícil es vivir del teatro! Entonces fue la escuela el lugar donde dos talentos se unen, el enseñar y el actuar. Un espacio propicio para poder alimentar a las nuevas generaciones con la cultura escasa de la década pasada, alimentada con programas televisivos cuyo fin es  adormecer a un pueblo que no es capaz de quejarse ante gobernantes que convierten al país en su “propiedad”.

(4) Zoelia y Gronelio

“Zoelia y Gronelio”.

Calígula personaje de la obra “Tinieblas del emperador” reaparece con el afán de poner en evidencia una dictadura silenciosa donde la tecnología y los medios de comunicación se convierten en cómplices en su tarea distractora, con cortinas de humo y noticias intrascendentes. Calígula emula a los padres de la patria que ahora tienen que rendir cuentas ante la justicia. Fue en este tiempo que otros grupos tomaron las riendas, pero eran pequeñas luces intermitentes que no podían con el tiempo y mucho menos con una sociedad indiferente.

El grupo no podía callar y ser únicamente testigo de la decadencia teatral en la tierra Wanka,  tierra que lo vio nacer y decide retomar sus actividades, ser nuevamente esa voz activa de los que callan, a pesar de los problemas, a pesar del sistema; se reinventa y reinicia sus actividades. Se anuncia una nueva temporada, los ensayos renuevan la sangre y rejuvenecen a los que se alejaron. Mades y Medus, Zoelia y Gronelio, Los atrapados y ahora, Power y Mouse regresaron ante la aceptación de un público que llenaba las butacas del Teatro.

Hoy, que la fiebre mundialista ha tomado las primeras páginas de los diarios y la ineficiencia de los gobernantes es la sobremesa familiar y el mayor tema de conversación, en Huancayo los grupos de teatro se han dado la mano y han iniciado la titánica tarea de generar un espacio teatral con identidad propia, se han dejado de lado prejuicios y mezquindades para que el destino del teatro huancaíno sea esperanzador, contando con el apoyo del Ministerio de Cultura de nuestra ciudad.  Esta es una mirada tal vez muy particular, pero lo que es innegable es mi permanencia en las tablas, como una gran balsa que me transporta por espacios interminables con el gran aplauso de la vida, gracias al Teatro.

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Por: Jorge Luis Miranda Zúñiga.

Fotografía de portada: “Mades medus” (Marco Miranda).

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