Publicaciones

Crónica: “Amaru, una y mil voces”

Aprovechando mi estadía en la siempre bella ciudad de Cusco, tuve el gusto de visitar Casa Darte por primera vez, un lindo y muy bien organizado espacio cultural, probablemente uno de los de mayor constancia no solo en la ciudad cusqueña, sino en todo el Perú.

Noticlub 1706 - Cronica Amaru, una y mil voces (1)En esta mi primera visita no solo tuve el placer de conocer y saber más sobre este espacio, sino también, pude ser espectador de una obra del histórico grupo Ikaro Teatro, conformado por Julio César Florez y Carmita Pinedo Yuyarima, quienes en esta ocasión presentaron el unipersonal “Amaru, una y mil voces”. Esta obra, fruto de un gran trabajo de investigación, nos sitúa antes del inicio de la famosa, y fundamental, rebelión de Túpac Amaru II, en una situación hipotética en la que este le pregunta a las hojas de coca acerca de sus fortunas y desgracias, como la inevitable muerte, para después pasar a representar otros pasajes como las reuniones clandestinas, los conflictos con el corregidor Antonio Arriaga, sus convicciones y temores; todo a través de las voces de diferentes personajes: familiares, pobladores, sacerdotes y antagonistas.

Desde un principio, en el momento en que Carmita (encargada, en esta obra, de la parte técnica) presentó el espectáculo y contó un poco acerca del proceso de creación, de como en un principio la obra se hizo con más de 200 actores y actrices del distrito de Tinta y sobre el proceso de dirección con Wili Pinto; se sentía una particular atmósfera de ritualidad y de respeto, no solo hacia la historia que se iba a contar sino al acto del teatro en sí. Lo que vino luego fue un desfile de sensaciones e imágenes llevadas de gran manera por Julio César, quien hizo gala de sus habilidades físico-vocales (se ve la mano del riguroso entrenamiento que tuvo durante su estancia en el grupo Raíces) y sensoriales. En esta obra, si mis cálculos y recuerdos no me fallan, él interpreta más o menos veinte personajes, todos sumamente diferentes en género, edades y características.

El trabajo, entre otras cosas, se caracteriza por su minimalismo (y su, consecuente, buen uso de cada uno de los objetos en escena), su limpieza tanto a nivel de dirección como en la interpretación y la entrega total por parte de Julio César al momento de construir cada uno de los personajes. Mención aparte merece hablar de toda la investigación que hay detrás de esta obra, en la que cada elemento tiene una razón de ser en el escenario, un uso y un porqué en función a su contexto de representación; lo mismo sucede con los elementos musicales y sonoros que aparecen a través del quechua y las danzas, y que, a su vez, son un complemento cultural e identitario que le otorga una mayor profundidad a esta puesta en escena y, al mismo tiempo, acerca al público (al menos en el caso del cusqueño, con el que pude apreciar la obra) a algo que sin duda alguna le pertenece.

Noticlub 1706 - Cronica Amaru, una y mil voces (2)En resumidas cuentas, un trabajo completo cuya mayor virtud probablemente sea su compromiso por hablar de una parte, vital, de nuestra historia desde una mirada crítica, profunda y sumamente teatral.

Después de la obra, además, se llevó a cabo un breve conversatorio acerca de la obra que no hizo más que reafirmar, a través de la palabra del público, muchas de mis ideas. Entre ellas, el alto grado de identificación y empatía que siente el espectador cusqueño hacia esa parte de la historia. Del mismo modo, cabe destacar la afluencia e interés que hubo en esa función por parte de profesores y estudiantes, quienes expresaron sus dudas y su sentir con respecto a la obra.

Entre las palabras de Julio César, quien contó sobre su formación y proceso, y las del público, que respondió inquietudes y expresó su satisfacción, terminó esta hermosa velada en Casa Darte. Me despido con un gran abrazo de Julio César y Carmita, mis piernas hacia la calle, la noche cusqueña sobre mi cabeza y la sensación de cobijar la experiencia no solo de haber visto “Amaru, una y mil voces”, sino de haberlo hecho en el Cusco, ciudad sagrada y de corazón fuerte.

Publicidad

Anuncie aquí
Autor: Mario Zanatta

Director de Prensa Escrita, Teatro Club. Actor, director, dramaturgo, investigador y difusor teatral. Licenciado en Formación Artística, Especialidad Teatro, Mención Actuación en la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático. Participó en el Liverpool International Theatre Festival 2016, en donde fue premiado por su dirección de la obra De la Cocha al Mar.